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sábado, 14 de mayo de 2016

Los Sentidos V: EL TACTO

El sentido del tacto es aquel que permite a los organismos percibir cualidades de los objetos y medios como la presión, temperatura, aspereza o suavidad, dureza, etc. 

El sentido del tacto se encuentra principalmente en la piel. Órgano en el que se encuentran diferentes clases de receptores nerviosos que se encargan de transformar los diferentes tipos de estímulos del exterior en información susceptible para ser interpretada por el cerebro. 


La piel se divide en tres capas: epidermis, que es la capa superficial, la dermis y la hipodermis que es la capa más profunda.
  • La epidermis está constituida por tejido epitelial y en su estrato basal o germinativo encontramos la denominada melanina, que es el pigmento que da color a la piel.
  • La dermis por tejido conjuntivo. En esta capa encontramos los anejos cutáneos que son las glándulas sebáceas, las glándulas sudoríparas, el pelo y las uñas.
  • La hipodermis formada por tejido conjuntivo adiposo. 
Debemos tener en cuenta que aunque principalmente el sentido del tacto se encuentra en la piel, también lo encontramos en las terminaciones nerviosas internas del organismo, pudiendo percibir los altos cambios de temperatura o el dolor.

Por lo que es el más importante de los cinco sentidos permitiéndonos percibir los riesgos para nuestra salud tanto internos como externos. 

La parte que gobierna el tacto en el cerebro es el lóbulo parietal. 

El tacto pertenece al sistema sensorial cuya influencia es difícil de aislar o eliminar. Un ser humano puede vivir a pesar de ser ciego, sordo y carecer de los sentidos del gusto y el olfato, pero le es imposible sobrevivir sin las funciones que desempeña la piel. El tacto afecta a todo el organismo, así como a la cultura en medio de la cual éste vive y a los individuos con los que se pone en contacto.
En muchos aspectos, el tacto es difícil de investigar. Todos los demás sentidos tienen un órgano clave que puede ser estudiado; para el tacto, ese órgano es la piel, y se extiende por todo el cuerpo.

La piel

La piel se encuentra en estado de renovación debido a la actividad celular de sus capas profundas, varía de textura, flexibilidad, color, olor, temperatura, sabor y otros aspectos. Lleva consigo su propia memoria de experiencia, define nuestra individualidad.
La punta de los dedos y la lengua son más sensibles que otros puntos del cuerpo. Las partes más pilosas son generalmente las más sensibles a la presión, también es más delgada la piel donde hay cabello o vello. El sentido del tacto no está en la capa externa de la piel, sino en la segunda, en la dermis.

Receptores de la piel

Los receptores sensoriales de la piel detectan los cambios que se producen en el entorno; a través del tacto, la presión y la temperatura. Cada tipo de receptor está inervado por un tipo específico de fibra nerviosa.

Los distintos mecanorreceptores se distinguen por el tamaño de su campo receptivo, la persistencia de su respuesta y el margen de frecuencias al que responden

Receptores

Mecanorreceptores de la piel Exteroceptores Corpusculos de Meissner


Corpúsculos de Pacini


Receptores de Merkel


Corpúsculos de Krause


Corpúsculos de Ruffini


Receptores de los folículos pilosos
Quimiorreceptores Exteroceptores Nocioceptores(receptores del dolor)


Interoceptores
Termoreceptores Exteroceptores Receptores de calor y el frío


Corpúsculo de Meissner

Los corpúsculos de Meissner (Corpúsculos del tacto) son un tipo de terminaciones nerviosas en la piel que son responsables de la sensibilidad para el tacto suave. Son receptores rápidamente activos.

Se encuentran entre la epidermis y la dermis, parecen especializarse en las partes no pilosas del cuerpo (las plantas de los pies, las puntas de los dedos, el clítoris, el pene, los pezones, las palmas y la lengua). Las zonas erógenas y otros puntos hipersensibles responden muy rápidamente o ligeramente en todo.

Terminación nerviosa de Merkel

Las terminaciones nerviosas de Merkel son mecanorreceptores que se encuentran en la piel y mucosa de los vertebrados que proporcionan información al cerebro.
Dicha información tiene que ver con la presión y la textura. Cada terminación consta de una célula de Merkel en oposición cercana con una terminación nerviosa. En ocasiones recibe el nombre de discos de Merkel.
Una única fibra de un nervio aferente se ramifica para inervar hasta 90 terminaciones parecidas. Se clasifican como mecanorreceptores de adaptación lenta de tipo I.

Corpúsculos de Pacini

Los corpúsculos de Pacini son uno de los cinco tipos de mecanorreceptores que existen: en concreto, son receptores sensoriales de la piel que responden a las vibraciones rápidas y la presión mecánica profunda.


Son receptores de rápida adaptación que responden únicamente al inicio y final de la desviación mecánica, y a las vibraciones de alta frecuencia.
Gray935.pngLos corpúsculos de Pacini se encuentran por ejemplo, en el tejido conectivo subcutáneo y en la dermis reticular y son especialmente numerosos en la mano y el pie.
Los Corpúsculos de Pacini responden muy deprisa a cambios en la presión y tienden a reunirse cerca de las articulaciones, en algunos tejidos profundos, así como en las glándulas genitales y mamarias.

Son sensores gruesos, en forma de cebolla, y le dicen al cerebro qué es lo que los presiona y también qué movimientos hacen las articulaciones o de qué modo están cambiando de posición los órganos cuando nos movemos. No se necesita mucha presión para hacerlos responder y enviar mensajes al cerebro; son sensibles a las sensaciones de vibración o variación, especialmente las de alta frecuencia.

En ciertas condiciones de estimulación, solo es necesario que se de un desplazamiento de 0.001 mm sobre la superficie de la piel para sobrepasar el umbral de presión y percibirlo como presión, aunque los umbrales de presión no son iguales para todas las regiones de la piel.

Así, la región más sensible a la presión es el rostro, le siguen en su orden, el tronco, los dedos y los brazos; las regiones inferiores son las menos sensibles. En general, las mujeres tienen umbrales más bajos de sensibilidad a la presión, en otras palabras son más sensibles a la presión que los hombres. Además se encuentran en el periostio, las membranas interóseas, el mesenterio, el páncreas y los órganos sexuales. Envían información acerca del movimiento de las articulaciones

Corpúsculos de Ruffini


Identifican la deformación continua de la piel y tejidos profundos (se encuentran en la dermis profunda). Son especialmente sensibles a estas variaciones y están situados en la superficie de la piel en la cara dorsal de las manos. Tienen una porción central dilatada con la terminación nerviosa.

Son un tipo de mecanorreceptor de pequeño tamaño y poco abundantes (junto a los de Pacini suman unos 35.000 extendidos por todo el cuerpo). Se encuentran incluidos en el tejido conjuntivo, además cumple como función de termoreceptor al percibir el calor.

Los Corpúsculos de Ruffini se hallan a cierta profundidad bajo la superficie de la piel y registran la presión constante; son sensores de temperatura.

No puede sorprender que la lengua sea más sensible al calor que muchas otras áreas del cuerpo.

A diferencia de otras informaciones táctiles, las de temperatura le dan cuenta al cerebro de cambios tanto altos como bajos, con frecuentes actualizaciones. El cuerpo responde inmediatamente a los cambios de temperatura, y sentimos el frío con un espectro corporal más amplio que el que tenemos para sentir el calor.

Muchas más mujeres que hombres dicen tener las manos y los pies fríos, lo que no debería sorprender a nadie. Cuando el cuerpo se enfría, protege antes que nada los órganos vitales(por eso es tan fácil que se congelen las extremidades); en los humanos, protege los órganos reproductores. Cuando los labios se nos ponen azules o el frío nos insensibiliza los dedos de los pies, es porque los vasos sanguíneos se comprimen y el cuerpo sacrifica las extremidades para mandar más sangre a la esencial sección interna.

El dolor

Existen receptores especializados en la sensación de dolor.

Esta sensación es muy útil para la supervivencia del individuo pues actúa como un mecanismo de alarma que detecta situaciones anormales posiblemente nocivas.

La finalidad del dolor es prevenir al cuerpo de un posible daño. El dolor, algunos dicen que es una respuesta de receptores específicos a peligros específicos, mientras otros piensan que se trata de algo mucho más ambiguo, una estimulación sensorial extrema de cualquier tipo, porque en el delicado ecosistema de nuestro cuerpo, un exceso de cualquier cosa podría perturbar el equilibrio. Cuando sentimos dolor, suele doler el sitio localizado, pero responde el cuerpo entero.

Trastornos del tacto

  1. Hiperestesia: se define como una sensación exagerada de los estímulos táctiles, como la sensación de cosquilleo o embotamiento. Es un trastorno de la percepción que consiste en una distorsión sensorial por un aumento de la intensidad de las sensaciones, en el que los estímulos, incluso los de baja intensidad, se perciben de forma anormalmente intensa.
  2. Hiperafia: Aumento de la capacidad para percibir estímulos táctiles.
  3. Hipoestesia: se define como una disminución de la sensibilidad de los estímulos táctiles. Es un trastorno de la percepción que consiste en una distorsión sensorial por una disminución de la intensidad de las sensaciones, en el que los estímulos, incluso los de alta intensidad, se perciben muy mitigados.
  4. Hipoafia: Disminución de la capacidad para percibir estímulos táctiles.
  5. Anestesia: es la ausencia completa de todas las formas de sensibilidad en la zona afectada.
  6. Anafia: Falta de capacidad para percibir los estímulos táctiles.
  7. Alodinia: es la percepción anormal del dolor, nacido de un estímulo mecánico o térmico que de manera normal es indoloro.
  8. Hiperalgesia: Aumento de la sensibilidad al dolor. Estímulos normalmente dolorosos son aún más dolorosos.
  9. Hipoalgesia: Disminución de la sensibilidad dolorosa. Estímulos normalmente dolorosos son percibidos como livianos o poco dolorosos.
  10. Analgesia: es la ausencia completa de todas las formas de dolor en la zona afectada. Estímulos normalmente dolorosos o muy dolorosos no son percibidos.
  11. Agrafoestesia: La “grafoestesia” es el reconocimiento táctil de números y letras escritos sobre la piel, y la “agrafoestesia”, la incapacidad de hacerlo.
  12. Astereognosia: La "estereognosia" es la identificación de objetos por el tacto, y la "astereognosia", la incapacidad de hacerlo.



VÍDEO: El Tacto



Los Sentidos IV: EL GUSTO

Consiste en captar moléculas químicas pero, en este caso, se trata de moléculas disueltas en el agua que forma la saliva; si tenemos la boca seca no detectamos esas moléculas. 

El sentido del gusto se encuentra en la lengua. La lengua es un órgano musculoso ubicado dentro de la boca o cavidad oral. La sensación que un alimento produce en el sentido del gusto se llama sabor.

Los alimentos pueden ser dulces o salados, ácidos o amargos. Detectar esos sabores es la función de las papilas gustativas en la boca; su importancia depende de que permita seleccionar los alimentos y bebidas según los deseos de la persona y también según las necesidades nutritivas.

El gusto actúa por contacto de las sustancias químicas solubles con la lengua. El ser humano es capaz de percibir un abanico amplio de sabores como respuesta a la combinación de varios estímulos, entre ellos textura, temperatura, olor y gusto.

El sentido del gusto depende de la estimulación de los llamados "botones gustativos", los cuales se sitúan preferentemente en la lengua, aunque algunos se encuentren en el paladar; su sensibilidad es variable. La lengua presenta unas estructuras, denominadas papilas, que le confieren su aspecto rugoso. En ellas se encuentran los botones gustativos, donde se asientan los quimiorreceptores juntos con las células epiteliales que les sirven de sostén.

Tipos

Los receptores se encuentran en la lengua y por el interior de la boca, en unas estructuras denominadas PAPILAS GUSTATIVAS (si te miras en un espejo con la boca abierta las puedes ver hacia el fondo de tu lengua como unos círculos pequeños, y por el resto de la lengua como unas escamitas más o menos puntiagudas). 


Según su forma, se distinguen tres tipos de papilas:

 

















  1. Papilas fungiformes: tienen forma de hongo y se encuentran distribuidas en la parte anterior del dorso y bordes laterales de la lengua. Son sensibles a los sabores dulces, ácidos y salados
  2. Papilas caliciformes o lenticulares: tienen forma de cáliz o copa y se distribuyen cerca de la base de la lengua formando una V. Captan los sabores amargos.
  3. Papilas filiformes o cónicas: tienen forma de filamento y se encuentran en la punta y bordes laterales de la lengua. A diferencia de las papilas fungiformes y caliciformes no tienen función gustativa, solamente son receptores táctiles y captan la temperatura.

Fisiología del gusto

Para recibir un sabor, se requiere estimular las células receptoras del gusto o corpúsculos gustativos. Los corpúsculos gustativos son los receptores del sabor y están ubicados alrededor de las papilas gustativas.
El SABOR es una sensación más compleja que el gusto, ya que se debe no sólo a las moléculas disueltas en la saliva, sino a la combinación del gusto, el olor, el tacto y la temperatura. Seguro que has notado que cuando estás acatarrado y tienes la nariz taponada la comida sabe diferente, o que una misma comida fría no sabe igual que caliente. 

En realidad sólo somos capaces de detectar cuatro sabores: el dulce, el salado, el ácido y el amargo; todos los demás sabores son una combinación de estos cuatro, junto con el olor, la temperatura y el tacto. 

Fundamentos del sentido del gusto

Aunque constituye el más débil de los sentidos, está unido al olfato, que completa su función gracias a las papilas gustativas.
Así, el sentido del gusto es, además, un poderoso auxiliar de la digestión, ya que sabemos que las sensaciones agradables del gusto estimulan la secreción de la saliva y los jugos gástricos. Las papilas gustativas juegan un papel muy importante en este sentido. Esto se debe a que el olor de los alimentos que ingerimos asciende por la bifurcación aerodigestiva hacia la mucosa olfativa o pituitaria, dándose el extraño fenómeno que consiste en que probamos los alimentos primero por la nariz.

Enfermedades del gusto

  • Ageusia es la pérdida o reducción del sentido del gusto y es consecuencia de enfermedades que afectan al sentido del olfato o directamente bucales como trastornos ocurridos en la lengua, como quemaduras, o ciertas parálisis faciales (por ejemplo, la parálisis de Bell).
  • Disgeusia este trastorno distorsiona el gusto de los alimentos y bebidas ingeridas. La distorsión de gusto puede representar un síntoma de depresión (patología psiquiátrica).
  • Hipogeusia se refiere a la escasa capacidad de degustar y diferenciar los sabores básicos.


VÍDEO: El Gusto



VÍDEO: EL OLFATO



Los Receptores Sensitivos: LOS SENTIDOS, TIPOS DE RECEPTORES

Están encargados de captar la información del medio, tanto externo como interno, en el que se desarrolla la vida de un individuo.  Piensa en ti mismo, en todo lo que tienes a tu alrededor, en la cantidad de cosas que llaman tu atención, la variedad de estímulos que recibes conscientemente, y los que recibes sin darte cuenta, por ejemplo los que vienen de tu propio cuerpo. Esa información siempre provoca una respuesta en el ser vivo, más lenta o más rápida, inmediata o a largo plazo, pero imprescindible para mantener la vida. A esa información que provoca una respuesta le damos el nombre de ESTÍMULO.

Los receptores suelen ser neuronas; a veces son células de otro tipo modificadas. Pueden actuar de forma aislada como las de la piel, o en grupo como las del gusto. En ocasiones son ayudadas por otras células y órganos ajenos al Sistema Nervioso, llegando a constituir órganos muy complejos, como los de la vista o el oído. 

Los receptores son capaces de captar estímulos muy variados, desde la luz y el sonido, hasta calor y frío, presión, moléculas químicas, niveles de O2 y CO2, azúcar en sangre, la posición en el espacio, etc. Según la procedencia del estímulo hay que diferenciar entre:
  • Receptores internos (ENDORRECEPTORES): son terminaciones neuronales que se encuentran distribuidas por todo el organismo, en todos los órganos y tejidos, captando la información del estado fisiológico del ser  vivo en cada momento. De esta manera, el encéfalo tiene una visión exacta de nuestro funcionamiento de forma instantánea. 
  • Receptores externos (EXORRECEPTORES): son los más conocidos, puesto que constituyen los llamados ÓRGANOS DE LOS SENTIDOS. Nos permiten vivir en nuestro medio externo y relacionarnos con otros  seres vivos.
Así mismo y dependiendo del tipo de estímulo que detectan podemos encontrar:
  • MECANORRECEPTORES: Son los receptores que detectan estímulos físicos (mecánicos): entre éstos podemos distinguir:
    • BARORRECEPTORES: Son los receptores encargados de los estímulos de presión.
    • FONORRECEPTORES: Son los receptores encargados de los estímulos sonoros.
    • NOCIRRECEPTORES: Son los receptores encargados de los estímulos dolorosos.
  • FOTORRECEPTORES: Son los receptores encargados de los estímulos luminosos.
  • TERMORRECEPTORES: Son los receptores encargados de los estímulos térmicos.
  • QUIMIORRECEPTORES: Son los receptores encargados de detectar la presencia de sustancias químicas.