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lunes, 18 de mayo de 2015

Hidrotropismo

En Botánica se denomina hidrotropismo al crecimiento direccional de las raíces de las plantas con relación a la disponibilidad de agua, es la respuesta a estimulos cuyo origen es el agua. Este tropismo es de fundamental importancia adaptativa para la supervivencia de las plantas terrestres, las cuales dependen de la capacidad de las raíces para obtener agua y nutrientes del suelo. 
El hidrotropismo comienza en la cofia con la percepción del gradiente de humedad del suelo. A diferencia del geotropismo, todavía no se sabe cabalmente el modo ni el tipo de célula de la cofia que percibe el gradiente de humedad. No obstante, el uso de una mutante de Pisum sativum denominada ageotropum permitió establecer la independencia de las vías de percepción y señalización para ambos tipos de tropismos ya que sus raíces no responden a la gravedad pero si responden al gradiente de humedad. La capacidad de la cofia de percibir gradientes de humedad parece generar una señal dominante que debilita la percepción y respuesta al estímulo de la gravedad. 




Fuente:
Wikipedia


Geotropismo

El geotropismo es un tipo de tropismo, propio de las plantas, que se refleja en un crecimiento en respuesta a la aceleración de la gravedad

Permite el crecimiento basípeto de las raíces, que deben hundirse en el suelo para su correcto funcionamiento, y el crecimiento de los tallos hacia el medio aéreo. Es de especial importancia durante la germinación de las semillas.





Geotropismo negativo en tallos de pino


Fuente:


Fototropismo

El fototropismo corresponde a una respuesta del vegetal frente al estímulo luminoso.

El fototropismo positivo hace referencia al crecimiento de la planta hacia la fuente de luz, mientras el fototropismo negativo implica un crecimiento de la planta en la dirección contraria a la de la fuente lumínica. En el caso del tallo, se observa un fototropismo positivo, porque este crece hacia la fuente luminosa. La raíz, en cambio, no necesita de la luz solar, por lo tanto presenta un fototropismo negativo. Aunque el fototropismo es una respuesta clara en las plantas, no es el único tropismo presente. 

La percepción fototrópica está mediada por los dos receptores de luz azul (fototropina-1 y fototropina-2) -también involucrados en apertura de estomas, movimiento de cloroplastos, crecimiento de hipocotilo y expansión de hojas.

El estímulo de luz provoca una reacción hormonal en la planta cuya consecuencia es un crecimiento diferencial. La auxina es la encargada de este crecimiento diferencial. El mecanismo por el cual actúa la auxina es el siguiente: al tener una respuesta fototrópica negativa, la auxina tiende a concentrarse en la región de la planta opuesta a la incidencia de la luz. Debido a que la auxina está relacionada con la proliferación celular, las células de la región cuya concentración de auxina es mayor proliferan más que aquellas donde es baja. De esta manera, se da un doblamiento en el tallo hacia la fuente de luz (fototropismo positivo).




Fuente:


Tropismos

Un tropismo (del griego τροπή tropé 'giro, vuelta, fuga, punto de retorno') es un fenómeno biológico que indica el crecimiento o cambio direccional de un organismo, normalmente una planta, como respuesta a un estímulo medioambiental. Los tropismos difieren de las nastias en que estas no son respuestas direccionales. 

Si el órgano se mueve en la misma dirección que el estímulo se denomina tropismo positivo (+), pero si lo hace inclinado (crecimiento con dirección horizontal o en ángulo) alejándose del estímulo es un tropismo negativo (-). Ambas son respuestas realizadas para acercarse o alejarse del estímulo recibido. 

TIPOS:

Los principales estímulos que provocan tropismos son los siguientes:
La luz es un factor necesario para llevar a cabo la fotosíntesis, por lo que la parte aérea del vegetal crece hacia el estímulo luminoso (fototropismo). Así, los tallos presentan fototropismo positivo y las raíces negativo, mientras que las hojas y ramas tienen plagiofototropismo.3 Está controlado por las auxinas, cuya síntesis se inhibe por la luz, de modo que la zona del tallo no iluminada de la planta crece más y obliga a la iluminada a curvarse hacia la luz. En las raíces al no haber prácticamente auxinas se inhibe el alargamiento de las células. 

La gravedad es el estímulo que permite a las plantas dirigir las raíces en la dirección correcta. Este tropismo es vital en la germinación. 
Al germinar la semilla el tallo crece en contra de la fuerza gravitatoria, por lo que atraviesa el sustrato buscando la luz, mientras que la raíz se dirige a favor de la gravedad en busca de agua y sales minerales. Por tanto, el tallo presenta geotropismo negativo; mientras que en las raíces es positivo; en las ramas y raíces secundarias se presenta plagiotropismo. 

Este fenómeno está controlado por las auxinas, en el tallo éstas se desplazan hacia la parte baja del órgano produciendo un mayor crecimiento de la zona inferior y una curvatura hacia arriba. Las plantas detectan esta fuerza gravitatoria mediante los amiloplastos que se comportan como estatocistos y se desplazan hasta situarse en la parte inferior de la célula, donde se localizan en la cofia de la raíz y el ápice de los tallos. La posición de los amiloplastos lleva a la síntesis de auxinas en raíz y tallo. La presión sobre algunos orgánulos de la célula produce la apertura de los canales para el Ca++, que están en la membrana plasmática, por lo que hay una distribución desigual de estos iones, lo que provoca que la síntesis y transporte de auxina se lleve a cabo en las zonas de crecimiento. 

Es la respuesta direccional de una planta al hacer contacto con una superficie sólida. El efecto es la tendencia a crecer alrededor de ella. Las plantas trepadoras, como respuesta a este tropismo, han desarrollado zarcillos y uncinos para adherirse al objeto que les sirve de soporte.

La vida de los vegetales depende de su capacidad para detectar y reaccionar ante ciertas sustancias químicas (agua, en el caso del hidrotropismo). Si éstas son necesarias, la planta crece hacia ellas, si son perjudiciales crece en sentido contrario para alejarse (quimiotropismo). Según la naturaleza o concentración de la sustancia que se encuentra en el suelo, las raíces se dirigen hacia zonas aireadas del terreno (aerotropismo), o hacia el agua (hidrotropismo). En el tallo el quimiotropismo no es muy importante, aunque hay excepciones como la cuscuta, donde crece orientado hacia determinados vegetales hospedantes. 

Fuente:
Wikipedia